Grito

Siempre había notas discordantes. Mi canción no era serena, no era armoniosa, siempre había notas discordantes… aún hoy… a veces hieren el centro y entonces saltan las cuerdas de mi cabeza y las notas salen atropelladas, me desbordan.

La tierra yerma me ha sepultado. Afuera la calma, el silencio, la quietud. Adentro el grito insoslayable, que rebota en los muros de mi ser y estalla en mil pedazos, chillidos insoportables de los que no puedo escapar. Un abrazo me trae el silencio.

Pero ¿y si un día el grito no cesa? Locura, soledad, abismo, muerte.
Mi locura, mi losa, mi reto, mi oportunidad… mi losa.

ESTACIONES DEL ALMA. Invierno

Para seguir Tinta y Luz…

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